Fintech dominicanas impulsan soluciones para cerrar la brecha de financiamiento en mujeres empresarias

El ecosistema fintech de la República Dominicana continúa avanzando hacia un modelo más inclusivo, colocando en el centro de su agenda uno de los desafíos estructurales del sistema financiero: el acceso al crédito para las mujeres empresarias.

En este contexto, representantes del sector participaron en un encuentro técnico orientado a acelerar la implementación del We Finance Code, una iniciativa global que busca reducir la brecha de financiamiento mediante el uso estratégico de datos y la estandarización de métricas con enfoque de género.

La jornada reunió a diversas empresas fintech locales, junto a organismos multilaterales y actores clave del sistema financiero, en un esfuerzo conjunto por diseñar soluciones que permitan ampliar el acceso al crédito para las mipymes lideradas por mujeres. Este enfoque colaborativo refleja una evolución del sector hacia modelos más articulados, donde la innovación se construye a partir de alianzas estratégicas.

Uno de los principales ejes abordados fue la necesidad de contar con información desagregada por sexo, considerada un elemento clave para mejorar la toma de decisiones y desarrollar productos financieros más ajustados a la realidad de las emprendedoras. La incorporación de datos estructurados no solo permite una mejor evaluación del riesgo, sino que también habilita nuevas oportunidades de inclusión financiera.

Asimismo, se destacó que la transformación del sistema financiero no puede desligarse de una visión de equidad. En este sentido, las fintech dominicanas están asumiendo un rol activo en la construcción de un ecosistema más accesible, donde la innovación tecnológica se convierte en un habilitador para reducir brechas históricas y fomentar el desarrollo económico sostenible.

Este esfuerzo se enmarca en una tendencia más amplia de crecimiento del sector fintech en el país, caracterizado por la expansión de soluciones digitales orientadas a segmentos tradicionalmente desatendidos, como pequeñas empresas, zonas rurales y emprendedores sin historial crediticio formal.

Con iniciativas como esta, la República Dominicana continúa consolidando un modelo de innovación financiera con enfoque social, en el que la tecnología, los datos y la colaboración multisectorial se articulan para impulsar una mayor inclusión y dinamizar el tejido empresarial femenino.